Estudiar diligentemente las técnicas y la práctica del masaje.

No practicar en lugares públicos.

No esperar  ganancias desmedidas.

No tomar las y los  pacientes de otras personas profesionales del masaje tailandés.

No difamar a otras personas masajistas terapeutas.

No alardear de nuestros conocimientos.

Pedir sugerencias y aprender de las personas instruidas.

Cuidar la  buena reputación del masaje tradicional tailandés.

No certificar a las y los estudiantes no cualificados.

Tener gratitud por los conocimientos de los y las maestras.