Siglos atrás, en India, la medicina era una parte exclusivamente básica del movimiento religioso; más tarde, un fragmento de este movimiento se transformó en lo que se conoce hoy como el budismo. La Medicina evolucionó con la Sangha y el monasterio budista; pasó a formar parte de las escrituras, lo que facilitó que los monjes y las monjas se especializaran en la sanación. Fue la base para el desarrollo posterior de universidades monásticas budistas.

 

El sistema tradicional de la medicina ayurvédica se inspiró de la temprana sistematización y divulgación de los ascetismos budistas y su institución monástica. Cuando el budismo llegó a Tailandia en el (III o II dc),  los templos

fueron construidos con dispensarios y escuelas de medicina adyacentes. Los masajes y otras artes curativas pasaron a formar parte de las prácticas habituales de sanación en los monasterios y en las familias.

 

En las familias, los conocimientos se fueron transmitiendo mediante la tradición oral (dado que la mayoría de la gente no sabía leer), de maestro a discípulo. La Sangha monástica tuvo la iniciativa de escribir los conocimientos para preservar la tradición médica el mayor tiempo posible y ponerla a disposición de las generaciones futuras. Las monjas y los monjes integraron diferentes conocimientos, de otros sistemas médicos, en el propio sistema originario de la India.

 

Es fácil de entender que se aceptaran influencias de otros sistemas como el de China y otros países del entorno para enriquecer el propio dado que, “cuando una persona está enferma, no descarta ningún método útil”, esa fue la filosofía que siguieron. Resulta difícil determinar con certeza la proveniencia exacta del masaje tailandés tradicional. Ha pasado mucho tiempo y han desaparecido muchas pruebas históricas. Solo algunos fragmentos de los valiosos textos médicos sobrevivieron a la destrucción creada por la invasión birmana. Como ejemplo están las Tablillas de Wat Phra Chettuphon, en Bangkok (inicio de página).

 

Con certeza, todo ese saber vinculado a los cuidados, es el fruto de la acción de tratar de sanar, de tratar de aliviar el sufrimiento y hacer que las personas se sientan verdaderamente serenas y equilibradas.

 

El primer propósito es ofrecer lo material para el bienestar (ropa, comida, refugio, medicina…)

El segundo es proteger a las personas de los miedos.

El tercero es enseñar el Dharma (El entregarse al Dharma).

Estas son las tres generosidades de la enseñanza de Buda.

 
*Tablillas de Wat Phra Chettuphon. Durante su reinado (1824-1851), el rey Rama III ordenó inscribir todos los conocimiento disponibles en losas de piedra.